¿Cuál es la diferencia entre los neumáticos de verano y de invierno?

Para muchas personas, especialmente para aquellas que viven en países con condiciones climáticas extremas, es obligatorio tener dos juegos de neumáticos, uno para verano y otro para invierno. Pero, ¿cuál es la diferencia entre los neumáticos de verano y de invierno? 

Los neumáticos de invierno

Hay tres diferencias fundamentales entre los neumáticos de verano y los de invierno: su estructura, su compuesto de goma y el dibujo de la banda de rodadura.

  • Los neumáticos de invierno tienen un mayor contenido de goma natural, lo que hace que con el frío mantengan su flexibilidad. Cuanto más blando sea el neumático, mejor será su adherencia a la superficie de la carretera, mejorando el agarre y la conducción. A diferencia de los neumáticos de verano, que se endurecen rápidamente con temperaturas frías, los neumáticos de invierno ofrecen su mejor rendimiento a temperaturas inferiores a +7 °C.
  • Los neumáticos de invierno también tienen miles de diminutas ranuras (llamadas laminillas) en los tacos de la banda de rodadura, que sirven para evacuar el agua y evitar el aquaplaning. Estas ranuras muerden la nieve, el aguanieve y el hielo, proporcionando una adherencia óptima a la carretera.
  • Además, el dibujo de la banda de rodadura de los neumáticos de invierno es más profundo, lo que proporciona una especie de cavidad para la nieve. Curiosamente, nada se agarra mejor a la nieve que la propia nieve, y la nieve compacta intensifica el efecto de agarre, añadiendo tracción para empujar el vehículo hacia delante en carreteras con hielo y nieve.
Los neumáticos de verano
  • Los neumáticos de verano ofrecen un mejor rendimiento general en los meses más cálidos. Tienen un compuesto relativamente duro que se ablanda con temperaturas suaves para poder adaptarse tanto a carreteras secas como mojadas.
  • Los neumáticos de verano tienen menos laminillas que los de invierno, pero tienen unas barras especialmente diseñadas para minimizar el aquaplaning. Estas proporcionan una mayor adherencia tanto longitudinal como lateralmente con temperaturas cálidas, garantizando mucho agarre sobre carreteras mojadas y secas.
  • A pesar de que los neumáticos de verano pueden utilizarse con la mayoría de condiciones meteorológicas, no son adecuados para los climas más duros y fríos. Tienen un compuesto de goma más duro con menos goma natural que los neumáticos de invierno, que se endurece y puede volverse frágil y quebradizo por debajo de +7 ºC. Dicho esto, están diseñados para adaptarse a altas temperaturas sin ablandarse. Esto significa que la fricción de los neumáticos de verano es menor y por tanto, ofrecen un menor consumo de combustible.
  • Los neumáticos de verano suelen tener un dibujo simple en forma de tacos, que deja una gran huella en la carretera. Esto garantiza una conducción excelente y tiene un impacto enorme en la distancia de frenado. A partir de +15 ºC, los vehículos con neumáticos de verano consiguen parar entre seis y siete metros antes que los vehículos con neumáticos de invierno.